sábado, 4 de enero de 2014

Noche cinco: Diemer.

"No lleves nunca a cuestas más de un tipo de problemas a la vez. Hay quienes cargan con tres: los que tuvieron, los que ahora tienen y los que esperan tener." Edward Everett.


Muchas de las personas que me conocen saben que, sentimentalmente, soy como un volcán activo: nunca se sabe cuándo voy a entrar en erupción.
Lo mismo duro tres meses con aparente calma hasta que, de un día para otro, se escucha la explosión.
¿Lo peor? Que no tengo un objetivo al que dirigir dicha fuerza, por lo que, en lugar de tratarse de una bola de cañón, podemos decir que es una onda expansiva que arrasa con gran parte de lo que me rodea.
Aunque últimamente (dejando de lado el día de hoy) estoy bastante más controlado.
La entrada no trata sobre mí o mis problemas concretos, sino sobre mis proyectos, pero, ya que tenía la oportunidad de ser leído, ¿por qué no contarlo?

Bien.
Supongo que, si no lo he narrado en otra entrada, lo habré hecho a través de alguna red social como Facebook  o Twitter. Aunque pocos sabes de qué va la idea o cuál es la extensión que tengo para la misma.
Vamos allá.


Mi mayor proyecto se llama Diemer.
Es una saga de literatura fantástica con grandes toques de oscuridad. Mi toque de oscuridad, para ser exactos.
¿Que cómo es ese toque?
Ya lo iréis sabiendo a medida que vaya retomando este espacio y ustedes leyendo mis textos.
En realidad no puedo contar mucho sobre la saga.
No porque no quiera, sino porque, cuando la mitad del primer libro estaba casi acabada, me di cuenta de que la idea original de Diemer no se correspondía en casi nada con aquel mar de palabras.
¿Qué hice?
Borré aquel texto de mi ordenador y comencé por donde todo escritor empieza: el desarrollo de la idea general.
Hoy sigo aún desarrollando, pero, por supuesto, podríamos decir que llevo un 85% del mismo hecho. En ese porcentaje se esconden dos de las fases más grandes del susodicho desarrollo: la trama y... ¿Cuál será la otra parte?
No pienso decir qué parte es, sino que os voy a retar a que desarrolléis la idea para un libro o la saga y me comentéis cuál creéis que es.
Así, con algo de suerte, meteré a alguien más en este maravilloso mundo que es el de la escritura.

Bueno, ha llegado la hora de despedirse por hoy.

Un abrazo a todos.

P.D: ¿Algún escritor más por la sala?

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